Las calzadas romanas presentan generalmente una técnica constructiva particular, basada en una serie de capas de diferentes materiales y características, que de abajo a arriba son: statumen (piedras gruesas y planas unidas con mortero y arcilla), rudus (piedras pequeñas y cascajo), nucleus (gravilla o mortero) y summun dorsum (cubierta de losas que forman la superficie por la que se circula).

Se trata del tramo mejor conservado de la calzada Pisoraca-Iuliobriga-Portus Blendium. El trazado conservado entre Somaconcha (muy cerca de Pesquera) y Pie de Concha mide unos 5,5 km y salva un desnivel de casi 400 m. El firme está compuesto de grandes losas en los márgenes del camino y otras de menor tamaño en el interior. La anchura media es de entre 3 y 4 m, siendo más anchos los tramos rectos que las curvas. En éstas se colocan losas de gran tamaño en el exterior y más pequeñas en la parte interior del giro. Conserva las marcas dejadas por las ruedas de los carros, los cuales poseían un eje de 1,40 m.

Estilo artístico

Romano

Acceso

Se puede acceder a este tramo de calzada desde Pesquera, donde una carretera asciende hasta Somaconcha (donde realmente se inicia el tramo de calzada), o desde Pie de Concha.

Época

Inicios del s. I d.C.

Características

Fue construida a raíz de las Guerras Cántabras y hoy constituye un precioso paseo entre bosques de especies autóctonas, tiene 5,5km y va desde Pesquera, concluyendo en Barcena de Pie de Concha, dejando a su paso Mediaconcha y Somaconcha. Mantiene el empedrado original en gran parte del recorrido.

 

 

 

Calzada romana del Besaya

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