Cultura estudia convertir la Casa de Jesús de Monasterio en Casar de Periedo en un centro de documentación de la música en Cantabria

La consejera, Eva Guillermina Fernández, ha señalado que la restauración del edificio permite impulsar este proyecto a lo largo de esta legislatura

La Consejería de Cultura, Turismo y Deporte estudia convertir la Casa de Jesús de Monasterio en Casar de Periedo en un centro de documentación de la música en Cantabria, que aúne la música culta y la tradicional.

Así lo ha señalado la consejera, Eva Guillermina Fernández, durante una visita institucional al municipio de Cabezón de la Sal, señalando que la restauración del edificio llevada a cabo permite impulsar este proyecto a lo largo de esta legislatura.

Además, ha considerado la Casa de Jesús de Monasterio como el sitio adecuado para desarrollar esta propuesta, recordando la figura del violinista y compositor como «uno de los músicos más insignes que ha dado Cantabria y España».

En la visita ha estado acompañada por el alcalde de Cabezón de la Sal, Oscar López; la alcaldesa pedánea de Casar de Periedo, Aida García; y el director general de Cultura y Patrimonio Histórico, José Antonio González.

El alcalde ha valorado como «una idea excelente» este proyecto, trasladando el apoyo del Ayuntamiento de Cabezón de la Sal para dotar de contenido a la Casa de Jesús de Monasterio.

En este sentido se ha pronunciado la alcaldesa pedánea de Casar de Periedo, expresando la voluntad de la Junta Vecinal de dar un uso al edificio que redunde en beneficio de los vecinos del municipio y de toda Cantabria.

El recorrido por el municipio de Cabezón de la Sal también ha incluido una visita al Museo de la Escuela Rural, ubicado en la antigua capilla de la Virgen de la Barca en Casar de Periedo, compuesto por una amplia colección de material educativo propio de las escuelas de los años 40, 50 y 60.

La sala recoge una recreación real de aquellas aulas, con sus pupitres, mapas, pizarras, tinteros, plumieres, carteras y enciclopedias. También se expone una colección de juegos y juguetes de la época, como peonzas, aros, chapas, canicas, motopies, bolos de hojala y arcos y flechas.

La jornada se ha completado con una visita al bosque de secuoyas; el poblado cántabro, que será rehabilitado con el apoyo presupuestario de la Consejería de Cultura; el Museo del Arte Textil; y el Museo del Traje Regional.